Llegar a Buen Puerto

La creciente inversión portuaria aun no es suficiente ante una tremenda brecha de déficit en sector.

Este año las empresas del sector portuario estiman invertir US$ 108 millones para modernizar la infraestructura y mejorar la calidad de los servicios, según sostiene el Organismo Supervisor de la Inversión en Infraestructura de Transporte de Uso Público (OSITRAN). En el 2020 las con cesionarias realizaron inversiones que llegaron solo a US$ 75 millones.

¿Cuáles son los beneficios del mejoramiento de puertos? Muchísimos. Por ejemplo, en el pasado los agroexporta- dores tenían que ir hasta el Callao para embarcar sus productos. Ahora, gracias al nuevo Terminal Portuario General San Martín de Pisco van a poder ahorrar numerosos gastos logísticos. Según el Ministerio de Transportes y Comunicaciones esta es una las obras más importantes, pues demandó una inversión de US$ 249 millones. El proyecto tiene un nuevo muelle, un patio de almacena- miento y hasta 17 torres para contenedores refrigerados.

Inversiones portuarias descentralizadas

En los últimos cinco años, los puertos del país incrementaron en 21.2% su movimiento de carga. Si esta evolución no va de la mano con la inversión en infraestructura y equipamiento no podremos aspirar a contar con puertos eficientes y competitivos.

En las regiones, sin embargo, hay un avance rescatable. El Terminal Portuario de Salaverry ampliará su muelle y construirá un nuevo antepuerto. El de Paita también está en proceso de extensión y ejecutará en el futuro la ampliación del Muelle Sur al haberse firmado una adenda que involucra una inversión de más de US$ 300 millones.

En cuanto a proyectos de uso público, tenemos la modernización de los terminales de Ilo e Iquitos, administrados por la Empresa Nacional de Puertos (ENAPU). En etapa de estudios se halla la construcción del Terminal Portuario de Pucallpa, a cargo del MTC. Y ya se puso la primera piedra de lo que será el Complejo Portuario y Logístico del puerto de Chancay, mega obra que demanda inversión de US$ 1.850 millones de dólares.

El centralismo pesa. Según Comex,solo el Callao mueve el 71% de la carga en el país (eso implica que el terminal colapse en ocasiones y ni qué decir del enorme tráfico en los alrededores). Des pués siguen los terminales portuarios de Matarani, Salaverry, Paita y Paracas. Es una brecha enorme por superar.

¿Por qué invertir en infraestructura portuaria?

Según indica el Instituto de Economía de la Cámara de Comercio de Lima, hay un total de 300 proyectos de infraestructura pública en transporte que equivalen a US$ 72 mil millones de inversión.

Si modernizamos nuestros puertos vamos a tener clientes con naves y car gas más grandes y complejas. Así se incentiva también la diversificación de servicios y se generan más puestos de trabajo.

Solo tras un año de haberse dado su concesión, el terminal de Salaverry movió la mayor cifra de carga en toda su historia: 3 millones de toneladas. Cuando un puerto mejora dinamiza también sus zonas de influencia. ¡Y hasta contribuye a la reducción del tráfico!

No es suficiente

Quizá la tarea más importante sea que los proyectos se ejecuten con mayor rapidez y eficacia (no obstante, ante la llegada de un inminente nuevo sistema de Gobierno es probable que este aspecto no se esté evaluando con la importancia y prospectiva que merece).

Todavía necesitamos mejorar la calidad de los servicios portuarios, lo cual involucra resolver problemas de mayor ámbito logístico. Basta padecer la congestión de camiones de carga en las principales vías de acceso al eje comercial del Callao. Si bien desde el Gobierno regional hay algunos proyectos, es urgente que no se caiga en el problema de siempre: la falta de continuidad de obras por cambios de gestión.

Otro problema de gran envergadura es el de la seguridad. La criminalidad portuaria involucra delitos graves como el crimen organizado, el lavado de activos y la malversación de fondos. Es vital que se agilicen los trámites burocráticos relacionados a entidades como SUNAT o SENASA, pues significan enormes sobrecostos logísticos.

Es importante también no perder de vista los objetivos definidos en el Plan Nacional de Competitividad y Productividad, como la estandarización de la normativa sanitaria y de inspección, la creación de un observatorio logístico y el desarrollo del corredor logístico del Callao.

Resulta indispensable impulsar el uso de herramientas digitales para la simplificación y eficiencia de los procesos portuarios. Una posibilidad es la Ventanilla Única de Comercio Exterior.

El nuevo Gobierno debe nombrar a profesionales con experiencia en los pues tos estratégicos. Fue lamentable la elección como Gerente General del Terminal Portuario de Chimbote a un abogado que no tenía idea de la materia. Hoy ese puerto está ubicado entre los últimos lugares.

Es importante visibilizar que el Terminal de Lambayeque está tardando más de lo debido. Esta obra abarcaría una inversión de US$ 440 millones de dólares y urge pisar el acelerador.

Por último, no podemos ocultar que un factor que incidirá sobre la inversión es el político. Más allá de dar promesas y de recitar poemas de Galeano, el próximo gobierno enfrentará un reto enorme: gene rar las condiciones necesarias para propi ciar la puesta en marcha de estas obras. Solo la capacidad puede llevar el crecimiento del país a otro nivel. El comercio exterior y el sector logístico no pueden darse el lujo de caer en más retrasos.

Fuente : Caretas