Las navieras deben unir fuerzas con los fletadores para modernizar la flota mundial

Los buques construidos antes de 2020 representarán alrededor del 50% de las emisiones del transporte marítimo en 2050.

Uno de los principales economistas vinculados al sector del transporte marítimo, Martin Stopford, ha realizado una estimación sobre la inversión que sería necesaria para renovar la flota mundial y adaptarla a los nuevos objetivos de descarbonización de la Organización Marítima Internacional, OMI, para 2050.

El organismo aspira a que en esa fecha, las emisiones del sector se hayan reducido en al menos un 50% respecto a las de 2008. Esto también permitiría asumir el probable crecimiento del comercio que se espera para las tres próximas décadas.

Según los cálculos de Stopford, que es el actual presidente no ejecutivo de Clarkson Research Services, sería necesaria una inversión de 3,4 billones de dólares en la modernización de la flota. Así lo recoge Anave, que indica que se tendrán que destinar 2,2 billones a la propia renovación y otros 1,2 para su expansión.

Esta cantidad correspondería en un 15% a portacontenedores, otro 15% a graneleros, un 12% a metaneros y un 6% a buques tanqueros. Estos datos se encuadran dentro de un escenario de crecimiento global moderado, en el que conseguirían reducirse las emisiones de unos 900 millones de toneladas de CO2 iniciales a 324 millones.

De media, los buques construidos antes de 2020 representarán alrededor del 50% de las emisiones del transporte marítimo en 2050. Otro 22% estará originado por los propulsados por combustibles convencionales construidos después de 2020 y el 28% restante, por los de gas e híbridos.

El problema principal para Stopford es que las navieras necesitarán la ayuda de los fletadores para poder cubrir el volumen de inversión necesario, y por tanto, deberán decidir juntos en qué tecnología es preferible invertir a futuro. A su vez, los astilleros deben construir buques que satisfagan las necesidades del sector.

Fuente : Cadena y Suministro