La congestión portuaria en China marca el comienzo del tercer acto del Covid-19

Las posibilidades de que se produzcan nuevas disrupciones están presionando al alza las ya de por sí elevadas tasas del transporte marítimo.

Un nuevo brote de la variante india del Covid-19 en la región del Pearl River Delta, en el sur de China, ha generado en el mes de junio unos problemas de congestión nunca antes vistos en el puerto de Yantián, que han dado el traste con cualquier esperanza de volver a la normalidad en los próximos meses.

Las posibilidades de que se produzcan nuevas disrupciones están presionando al alza las ya de por sí elevadas tasas del transporte marítimo, explican desde la consultora Alphaliner.

El Índice de Transporte Contenerizado de Shanghái superó los 3.700 puntos el 11 de junio y las tasas spot entre Shanghái y el norte de Europa, el Mediterráneo, la costa este de Estados Unidos, Sudamérica, África occidental, Sudáfrica y el Golfo Pérsico alcanzaron niveles récord en las mismas fechas.

Dado que a mediados de junio solamente estaban disponibles siete atraques en Yantián, que representan el 40% o 45% de la capacidad normal, la cola de portacontenedores empezó a crecer rápidamente, llegando a unos 70 los que estaban esperando para acceder al puerto.

Impacto en la programación de servicios

Maersk calculaba entonces tiempos de espera de hasta 16 días, algo que ha impacto seriamente en las fechas de entrega programadas en 19 de sus servicio principales. De hecho, las grandes navieras empezaron a evitar las escalas en este puerto y el propio operador danés las eliminó de ocho de sus conexiones en junio.

La congestión en Yantián puede ser vista como el comienzo del tercer acto del drama del Covid-19. El primero comenzó con el estallido de la pandemia a principios de 2020 en China, provocando el cierre de las fábricas, y una vez alcanzó el mundo occidental, la caída de la demanda, la cancelación masiva de escalas y la suspensión de rotaciones enteras.

El segundo acto fue más llevadero para los operadores, pues con el incremento del e-commerce y la demanda de productos de higiene por parte de los consumidores, aumentó sustancialmente el transporte marítimo, primero en el Transpacífico y posteriormente entre Asia y Europa.

No obstante, el aumento de los volúmenes combinado con los problemas que generaba el virus en distintas zonas llevó a la congestión portuaria, elevando las tasas a niveles récord. En el primer trimestre de 2021, los precios en las rutas Este-Oeste comenzaron a suavizarse, pero el bloqueo del Canal de Suez en marzo provocó nuevos retrasos y cancelaciones, impulsando de nuevo los precios.

Nuevos problemas en China

El tercer acto de esta tragedia comienza con la aparición de nuevos casos de Covid-19 en China en un momento en que las navieras están lidiando con la falta de buques y equipos, sin que haya capacidad suficiente para enfrentar más problemas de congestión o un aumento de los volúmenes.

Es evidente que la congestión en Yantián tendrá más influencia en la programación de las navieras que lo ocurrido en el Canal de Suez, pues muchos más buques se están viendo afectados. En ese caso, el cierre de la infraestructura duró seis días, pero no hay señales claras de mejoría para los problemas operativos que se están experimentando en China.

Fuente : Cadena y Suministro