Escasez de contenedores pone en riesgo mercados de exportación

Gremios refieren que más allá de la reducción de sus ganancias, las empresas están preocupadas por cumplir con los plazos de entrega a sus clientes.

Conseguir contenedores y transportar mercancía en cualquier parte del mundo, así como también en el Perú, se ha convertido no solo en una difícil tarea, también en una altamente cara, sobre todo si el requerimiento es para el corto plazo.

De acuerdo con data al último viernes de una naviera, la cotización de una carga de Shanghái hacia el Callao (por contenedor de 20 pies) fluctúa entre los 7 920 y 9 600 dólares; es decir, aproximadamente el doble de lo que costaba hace una semana y muy por encima de las tarifas prepandemia (1 500 dólares), precisa Oscar Quiñones, jefe del Instituto de Investigación y Desarrollo del Comercio Exterior de la Cámara de Comercio de Lima (CCL).

Esta escalada afecta las ganancias de las empresas exportadoras, pero ese no es el factor más preocupante, pues la falta de contenedores y de espacios en las naves pone en riesgo los compromisos de entrega con los clientes extranjeros, lo cual es mucho más grave que perder dinero, advierte Rafael Del Campo, presidente del Comité de Servicios al Comercio Exterior de la Asociación de Exportadores (ADEX).

“Ya no se trata de márgenes, las empresas prefieren ganar uno en vez de 10, pero cumplir con sus contratos; de lo contrario pueden cambiarlas como proveedor y ese es el mayor peligro: perder mercados de exportación”, enfatiza.

Hay compañías que, incluso, están en cola de espera. En este contexto las medianas son la más afectada, porque al mover menos contenedores al mes están en desventaja, refiere Del Campo. “Lamentablemente estamos atados de manos, porque este es un problema global”, remarca.

EXPECTATIVAS.

Quiñones, por su parte, revela que ya se han reportado casos de exportadores que, pese a tener una tarifa ya fijada para su carga, esta fue reajustada antes de embarcar.

Pero, ¿cuándo podrán nivelarse los precios de los fletes? Quiñones y Moisés Woll, este último presidente de la Asociación Marítima del Perú (Asmarpe), coinciden en que podría darse a partir de la segunda mitad del 2022.

Añaden que las navieras ya han dispuesto la construcción de unas 228 naves, labores que concluirían en entre 18 y 24 meses.

Woll alerta que a la fecha la disponibilidad de buques es de cero, al igual que de contenedores. “Un contenedor de Shanghái al Callao antes daba la vuelta entre 30 y 40 días, y hoy se demora entre 50 y 70 días porque la descarga se está dilatando”, explica.