El comercio exterior y Perú Libre

La amenaza del estatismo y el proteccionismo.

Días atrás integrantes de la Asociación Peruana de Operadores Portuarios (ASPPOR), gremio empresarial que reúne a importantes empresas vinculadas al comercio exterior, publicaron un comunicado en que se señala una “honda preocupación por la sensación de indefinición política que en estos momentos atraviesa el país”.

La preocupación de los gremios vinculados al comercio exterior no es baladí porque el programa primigenio de Perú Libre, del aún postulante Pedro Castillo y su socio Vladimir Cerrón, es el regreso al proyecto del velascato económico, el cierre del Perú al mundo y el fin de las exportaciones e importaciones. Todo aquello que durante los años setenta y ochenta del siglo pasado produjo una de las crisis económicas más terribles para el Perú, y que empobreció el país como jamás en la historia.

Para los gremios comerciales, Perú Libre es “un acertijo envuelto en un misterio dentro de un enigma”. En el debate en Chota, para poner un ejemplo, donde Keiko Fujimori fue ampliamente la ganadora, Pedro Castillo anunció que en un eventual gobierno suyo se prohibirían las importaciones de productos que “el país ya produce, como la papa, el arroz y el trigo”, en una clara señal de mantener la propuesta del programa presentado al JNE. Sin embargo, días después el nuevo asesor económico Pedro Francke enmendó la plana y señaló que “no habrá prohibición de importaciones, tampoco expropiaciones ni estatizaciones”.

En materia económica las indefiniciones de Perú Libre, el aún candidato Castillo y sus nuevos asesores continúan. El pasado viernes el mismo Francke indicó, luego de sostener una reunión con sindicatos agrarios, la puesta en marcha “de manera inmediata de una segunda reforma agraria” colectivista y de minifundio, en momentos en que la agroexportación crece,  a pesar de la pandemia y de la nueva ley agraria de corte estatista. De hecho, según datos de un informe de la Asociación de Exportadores (Adex) en enero y abril de este año las exportaciones agrarias totales ascendieron a US$ 2,226 millones, casi 1% del PBI.

De otro lado, cabe recordar también que en el programa de Perú Libre se señala de manera clara una “revisión” de los tratados de libre comercio (TLC) con el objetivo de eliminarlos. Pues bien, revisar y liquidar los más de 21 acuerdos comerciales y tratados de libre comercio pondría al Perú fuera del círculo mundial comercial. La elaboración y posterior firma de los TLC toma años por su alta especialización, tecnicismos internacionales y competencia de profesionales de mayor nivel. Sin esos TLC, el Perú perdería el título mundial de proveedor de cientos de productos de exportación

Si en un eventual gobierno de Perú Libre se decide eliminar las importaciones, revisar los TLC o ejecutar una segunda reforma agraria, como se indica en el programa primigenio y en las propuestas  de los nuevos asesores, el futuro del Perú hacia el chavismo está asegurado. Ya el sector de comercio exterior tiene varios problemas en relación a la construcción de un antepuerto en el Callao, obra con financiamiento público que sería competencia desleal para los operadores privados; un intento del Estado, a través del Ministerio de Turismo y Comercio Exterior de desarrollar “centros de logística”, entre otros.

Fuente : El Montonero