Transporte marítimo demanda incrementar seguros

Mucho se conoce sobre accidentes de aeronaves, congestionamiento de las pistas de aterrizaje en los aeropuertos del mundo y otras complicaciones derivadas del incremento en el tránsito aéreo. Sin embargo, poco se habla de lo relacionado con el transporte marítimo, el cual ha ido en incremento en los últimos años, al igual que sus riesgos asociados.

Ante el posible retiro de Estados Unidos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), México debe buscar además diversificar sus exportaciones hacia socios comerciales en la Unión Europea, la región Asia-Pacífico, Brasil y Argentina, por lo que se espera que el sector del transporte marítimo experimente un repunte en los próximos años.

De acuerdo con un comunicado de Lockton México, corredor y consultor privado de seguros, se identifican tres factores principales que han llevado a que la navegación en los océanos sea menos segura actualmente. Estos tres riesgos aplican tanto para el transporte marítimo de carga como para el de pasajeros, es decir, los cruceros. Cada uno de estos factores hace necesario contar con un seguro.

Respecto del primer factor de riesgo en la navegación marítima, el tamaño de los barcos, existen ejemplos de cómo las naves son cada vez de mayores dimensiones. El crecimiento de las compañías de cruceros como Carnival Corporation, que anunció su intención de incrementar su presencia en el mercado del Este asiático, basando un importante número de sus barcos en China.

Lockton destacó que hace cuatro décadas el crucero más grande del mundo era de 18 mil 400 GT (Tonelaje Bruto o, en inglés, Gross Tonnage); actualmente alcanzan 226 mil 936 GT. Esto con capacidades de ocho mil 880 personas entre tripulación y pasajeros. Este incremento en tamaño y capacidades de los buques ha modificado el perfil de las responsabilidades, con pérdidas estimadas más que cuantiosas. Los costos de salvamentos, remoción de cascos y consecuencias ambientales no son lineales en relación con el tamaño de los buques.

Las grandes embarcaciones representan un reto logístico: a mayor tamaño de los buques más grandes son los costos de las operaciones de salvamento y remoción de cascos en caso de un encallamiento.

Un ejemplo claro de recuperaciones costosas es el famoso Costa Concordia, cuyo rescate tuvo un costo de 2 billones de dólares, otro ejemplo de catástrofes es la que ocurrió en diciembre de 2002 en la ruta de Zeebrugge, Bélgica a Southampton, Reino Unido, donde una densa neblina provocó la colisión de dos buques con carga y pérdidas totales de producto.

A raíz del calentamiento global, por otra parte, se han abierto nuevos canales de navegación viables para grandes barcos, cruceros y operaciones de investigación.

Con base en lo compartido por Lockton, en la región del remoto Noroeste, donde recientemente se abrieron rutas comerciales, se han incrementado los incidentes marítimos en 30%, con 415 en la última década, incluyendo 18 pérdidas totales.

Tampoco son menores los riesgos de desgracias ambientales como derrames, tomando en cuenta el frágil equilibrio de la zona, detalló.

Uno de los peores desastres marítimos y accidentes ambientales es el ocurrido con el Exxon Valdez en los arrecifes de Blighe en aguas de Alaska, a finales de los 80. Una gran variedad de vida animal y flora marítima fueron severamente dañadas o destruidas por completo, pese a que se tomaron las medidas de restauración de forma inmediata.

Después de más de 30 años de este desastre, las repercusiones al ecosistema aún se perciben en el área afectada, lo que ha generado reclamos de varios investigadores por los daños ocasionados en el largo plazo.

Asimismo, en cuanto al último factor, el aumento en la incidencia de delitos, hay casos que confirman que los barcos no están exentos de ataques del crimen organizado. Por otra parte, debido a los modernos sistemas de navegación y tecnologías en las telecomunicaciones, los sistemas están interconectados, esto incrementa la exposición de ataque cibernético.

Se han publicado documentos sobre el futuro de los buques no tripulados, lo cual también representa un riesgo de ataques cibernéticos.

“Es imprescindible que toda embarcación cuente con un seguro para ello”, explicó Guadalupe de la Torre, Directora de Daños de Lockton México.

Aunque en México el mercado de seguros en transporte marítimo es relativamente pequeño, todos aquellos involucrados en el transporte marítimo deben estar informados, no sólo de los nuevos riesgos, sino de las opciones existentes en el mercado asegurador, enfatizó la empresa.

Fuente : T21