Sunat: “Con el despacho anticipado, podemos multiplicar las operaciones de comercio”

ENTREVISTA. Rafael García Melgar, superintendente nacional adjunto de aduanas de la Sunat, afirmó que la Ley General de Aduanas apunta a la flexibilización del comercio exterior.

Rafael García Melgar, superintendente nacional adjunto de aduanas de la Sunat, comenta los cambios realizados a la Ley General de Aduanas —el último fue en septiembre, en el marco de las facultades legislativas—. El funcionario sostiene que el nuevo marco regulatorio está enfocado en acompañar el dinamismo del comercio exterior, facilitar el flujo logístico de mercancías e identifica cambios irregulares en el operador comercial mediante uso de herramientas de analítica. También comenta cambios específicos como la obligatoriedad del despacho anticipado y la implementación del programa FAST.

¿Qué impulsó las modificaciones a la Ley General de Aduanas?

El comercio es muy dinámico y cambia de forma, de cuantía y de modalidad velozmente, y no espera que un Congreso se reúna a debatir cambios [regulatorios]. El dinamismo del comercio —que creo que es lo fundamental— exige de la administración de los países una flexibilidad que tradicionalmente no se ha tenido. Los commodities avanzan, las mercancías se intercambian… se dinamismo obliga a que los países tengan una flexibilidad adaptativa en materia legislativa.

¿Cuáles son los principales cambios normativos?

La ley actual tiene diez años, cinco decretos legislativos la han modificado, ocho leyes distintas han ido adecuando la actual ley a la realidad. La principal modificación es la flexibilidad normativa en materia de comercio. Nos hemos concentrado en un marco normativo muy rígido y hemos tenido que intervenir 13 veces, y estoy hablando de las grandes intervenciones a nivel de decreto ley o ley, no de las reglamentarias y procedimentales, que son más.

Uno de los grandes retos para la mejora del comercio es establecer estándares de facilitación en materia aduanera. Debemos poner el acento en estructuras públicas capaces de interpretar a tiempo lo que está ocurriendo y adaptar los procedimientos y las leyes a esos fenómenos. Los grandes retos en materia pública no consisten en sacar nuevas leyes, consiste en duplicar el comercio exterior, incrementar la tasa de crecimiento de nuestras exportaciones, mejorar nuestra balanza comercial con determinados países y sectores. Esos cometidos solo se logran si tenemos una lectura correcta de para dónde está avanzando el comercio y cómo adaptamos nuestra forma de regularlo sin dejar de lado esos cambios en el comercio mundial.

Hemos introducido algunas mejoras nuevamente. Nunca vamos a tener una ley perfecta, sino que debemos tener una ley abierta a la innovación y a los desafíos que la tecnología introduce en el flujo logístico de mercancías.

¿Cómo actuarán estas nuevas tecnologías en reducir el tiempo de comercio?

La evaluación para encontrar fallas o problemas en el comercio ya no estará en función al producto, sino se evaluará respecto al cambio de conducta del usuario. Si tenemos usuarios convencionales que traen repuestos para autos, pero de pronto uno de éstos trae insumos químicos, este cambio de conducta será detectado por los sistemas de inteligencia artificial y de analítica en grandes volúmenes. También se evalúan cambios bruscos de destinos, de volúmenes, de origen de la mercadería. Son elementos de conducta macro que los sistemas analíticos y los sistemas de manejo de la información actualmente permiten.

Sin embargo, para el correcto funcionamiento de estos instrumentos, hay que adaptar nuestras normas. Las mejoras en la Ley General de Aduanas apuntan a introducir todos estos elementos y permitir una analítica más rápida, potente y certera en tiempos nunca antes pensados; y así generar una precaución sobre los riesgos mucho más acotada.

¿Esto llevará a eliminar la revisión de productos?

Estas nuevas tecnología no eliminarán ciertos equipos y rutinas en puertos y fronteras que miran la carga por razones de seguridad. Más que eso, está la mirada que analiza tu conducta como operador y mira cambios que pueden llevarnos a sospechar o que obedecen a una lógica de crecimiento anormal de un negocio. Todos estos instrumentos te permiten generar alertas inmediatamente.

El sistema de comunicaciones siempre fue un reto para el comercio exterior, ¿cómo afrontan esto?

Para controlar el comercio, necesitas información tributaria y aduanera —qué es lo que traes, para qué lo traes, cuánto traes, cómo lo traes, cuándo llega, quién lo trae, de qué está compuesto, etc.—. Toda esa información antes venía en los manifiestos marítimos, documentos gigantescos e interminables. Un barco podría traer 1,500 hojas de manifiesto, se nos entregaba en físico y se tenía que revisar y por ahí encontrabas una línea que te llamaba la atención pero el bien que ingresó al país ya no lo encontrabas.

Actualmente la tecnología te permite hacer un análisis de riesgo integral con inteligencia artificial e instrumentos que ya la Sunatcuenta. Por ejemplo, ahora puedes recibir toda la información completa de lo que trae un barco incluso antes de que éste parta de su país de origen.

Otro de los grandes cambios es que ahora va a ser obligatorio el despacho anticipado. Esto significa la anticipación completa de la información antes de que el despacho se reciba. Con esta información anticipada nosotros pretendemos facilitar el comercio, lo cual significa tener la capacidad de multiplicar nuestra operaciones de comercio sin crecer en infraestructura. Podemos predeterminar qué carga pasa y qué será seleccionada a revisión: con la misma estructura puedes atendar el triple porque no ‘trancas’.

¿Qué otras modificaciones que ayuden a flexibilizar el comercio se introdujeron?

Hemos creado Micrositio, un portal que te permite comparar en tiempo real cuánto se demora sacar tu carga si usas el despacho anticipado versus el despacho normal o diferido. En este sitio tú puedes colocar tu RUC y realizar el seguimiento de todos tus despachos y sus respectivas demoras del último mes o el último periodo. Asimismo, puedes compararte con el mejor rendimiento del sector en materia de despacho o tus competidores directos. Eso puede permitir a gerentes financieros, gerentes de operaciones o de comercio exterior, ajustar tus temas al interior y tomar las decisiones correctas para mejorar tus tiempos de comercio.

También hemos desarrollado un sistema de notificaciones al buzón del usuario. Entonces, cuando el barco trae su carga, el interesado final recibe una notificación que indica que llegó al puerto; ya no estás ciego frente a esos asuntos. Antes solo dependía de la información de su agente de aduanas, la cual variaba de acuerdo al cliente, ya que por su amplio portafolio le daban más importancia a sus clientes más grandes.

Le damos una herramienta al usuario para que en tiempo real mire sus procesos y su carga, para que pueda saber donde se está demorando y mejorar su negocio. Es importante que el usuario sepa donde están sus problemas, sus demoras y tome las decisiones que convengan a su negocio.

¿La incorporación de estas tecnologías ha dado resultados?

Los usuarios han cambiado su metodología porque ya tienen un tracking de la operación completa. Existen empresas que con esta herramienta han crecido en su número de despachos y decrecieron sus tiempos de despacho considerablemente, lo cual significa mucho dinero a favor de la empresa.

VISIÓN PARA EL 2019

¿Qué proyectos quedan pendientes?

Uno de los grandes y más importantes proyectos pendientes es el programa FAST (Facilitación Aduanera, Seguridad y Transparencia). Éste consiste en la implantación de un marco global que agrupa diversos cambios tecnológicos en todos los despachos, en todas las locaciones y para todos los regímenes aduaneros. Ésta cubrirá aduana aérea, marítima, postal y terrestres, bajo una sola plataforma y no por separado.

FAST apunta a modernizar las 18 aduanas operativas en todas las vías de transporte. Utiliza la última versión del modelo de datos de la OMA [Organización Mundial de Aduanas], la cual es un lenguaje universal que permite interactuar con otras Aduanas e intercambiar información. También nos permite interoperar con otros sistemas; por ejemplo, la declaración de exportación ya no va a ser un papel distinto a la factura comercial. El exportador genera una factura comercial, y si está vendiendo a otro país su factura comercial va a ser la declaración de exportación.

Está actualmente en un 45% de desarrollo. En las últimas modificaciones a la Ley General de Aduanas se ha incluido todos los recursos conceptuales necesarios para implementar el FAST. Por ejemplo el despacho anticipado obligatorio. Es decir, el FAST funcionará con información adelantada, todo electrónico y sin papel.

El FAST estará culminado antes de finalizar el 2019, pero durante todo el año vamos a tener distintos hitos y momentos de lanzamiento de los productos que ya están terminados.

¿Cuáles son esos productos?

En enero sale por ejemplo el régimen de Rancho de Nave, la cual engloba procedimientos de transporte de mercancías consideradas como provisiones a bordo. En marzo se empezará a universalizar el nuevo manifiesto de ingreso. Durante abril, salen los reglamentos de la Ley General de Aduanas. En mayo sale el régimen de material de uso aeronáutico. En julio lanzamos la importación para el consumo. En agosto publicamos el manifiesto de salida. Y, finalmente, en diciembre se dará la exportación definitiva y el sistema de cumplimiento de operadores. Todo este proyecto es un desarrollo in house.

¿Qué reflexión nos dejará el producto final de las modificaciones?

Todo esto apunta a convertirnos en una Aduana de clase mundial. En el 2017 le pedimos al Banco Mundial que midiera nuestro performance. Son 147 indicadores asociados a transparencia, orientación a procesos, facilidad de comunicación, integridad, y otros temas. Las Aduanas de clase mundial están en un rango mayor de 80 puntos, en el 2011 teníamos 52 puntos. En el 2017 estábamos en 78, nos faltan dos puntos de llegar al cuadrante de las Aduanas de clase mundial. Nuestra pretensión es estar dentro del selecto club. Nuestra próxima medición está prevista para el 2021, será nuestro regalo por el bicentenario.