OMI : Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los buques

La OMI continua contribuyendo a la lucha contra el cambio climático en apoyo del Objetivo de Desarrollo Sostenible 13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos.

La OMI ha adoptado dos medidas obligatorias para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de los buques, en virtud del tratado para prevenir la contaminación del mar (Convenio MARPOL): el índice de eficiencia energética de proyecto (EEDI), de carácter obligatorio para los buques nuevos y el Plan de gestión de la eficiencia energética del buque (SEEMP).

Además, en 2018, la OMI adoptó la Estrategia inicial de la OMI para reducir los gases de efecto invernadero (GEI), definiendo así una visión que demuestra el compromiso de la OMI de reducir las emisiones de GEI procedentes del transporte marítimo internacional y de eliminarlos tan pronto como sea posible durante este siglo.

La OMI también está ejecutando proyectos mundiales de cooperación técnica para reforzar la capacidad de los Estados Miembros, especialmente los países en desarrollo, con vistas a implantar y apoyar la eficiencia energética del sector.

A continuación se encuentran algunas preguntas frecuentes sobre la labor de la OMI para reducir gases de efecto invernadero.

 ¿Qué prescripciones de eficiencia energética ya han sido adoptadas por la OMI?

La OMI es la única organización que ha adoptado medidas de eficiencia energética que son jurídicamente vinculantes para el conjunto mundial de un sector, de aplicación en todos los países

La OMI ha establecido una serie de líneas de base relativas a la cantidad de combustible que los buques, según el tipo, pueden consumir para una determinada capacidad de carga. Los buques que se construyan en el futuro tendrán que cumplir y mejorar esas líneas de base por una cantidad determinada, que será cada vez más severa. Para 2025, todos los nuevos buques serán un 30% más eficientes desde el punto de vista energético que aquellos construidos en 2014.

En virtud de las reglas de eficiencia energética, los buques existentes en la actualidad deben habilitar un plan de gestión de esa eficiencia energética, atendiendo a elementos como la planificación de la travesía, la mayor frecuencia de la limpieza de las partes sumergidas del buque y la hélice, la introducción de medidas técnicas como los sistemas de recuperación de calor residual, o incluso la instalación de nuevas hélices.

Las prescripciones de eficiencia energética fueron adoptadas como enmiendas al Anexo VI del Convenio MARPOL en 2011, y entraron en vigor el 1 de enero de 2013. Los reglamentos convirtieron al Índice de eficiencia energética de proyecto (EEDI) en obligatorio para nuevos buques, mientras que el Plan de gestión de la eficiencia energética del buque (SEEMP) es requerido para todos los buques.

En 2016, la OMI adoptó prescripciones que obligan a los buques de arqueo bruto igual o superior a 5000 a recopilar datos sobre el consumo para cada tipo de fueloil que emplean a bordo, así como otros datos adicionales, más específicos, como por ejemplo los equivalentes del trabajo de transporte. Este tipo de buques producen aproximadamente el 85% de las emisiones de dióxido de carbono procedentes del transporte marítimo internacional. Los datos recopilados proporcionarán una base firme sobre la cual se pueden tomar decisiones futuras sobre medidas adicionales, además de las ya adoptadas por la OMI.

Más información sobre las prescripciones de eficiencia energética aquí.

La OMI continua su labor en refinar las orientaciones y en implantar las reglas a través del MEPC.

¿Qué dice la Estrategia inicial de la OMI?

La Estrategia inicial concibe, en particular, reducir la intensidad del carbono del transporte marítimo internacional  (es decir, reducir las emisiones de CO2 por trabajo de transporte, como promedio para todo el transporte marítimo internacional, en al menos un 40 % de aquí a 2030 comparado con los niveles de 2008, y proseguir los esfuerzos hacia el 70 % de aquí a 2050 comparado con los niveles de 2008) y reducir el total de las emisiones de GEI anuales en al menos un 50% de aquí a 2050 comparado con los niveles de 2008.

La Estrategia incluye una referencia específica a una trayectoria de reducción de emisiones de dióxido de carbono coherente con los objetivos de temperatura del Acuerdo de París.

La Estrategia inicial actúa como marco de trabajo para los Estados Miembros, definiendo la futura visión para el transporte marítimo internacional, los niveles de ambición para reducir las emisiones de efecto invernadero y los principios rectores. También incluye una lista de posibles medidas adicionales a corto, medio y largo plazo, con los plazos posibles y sus repercusiones para los Estados. La estrategia también identifica barreras y medidas de apoyo como la creación de capacidad, la cooperación técnica y la investigación y desarrollo.

Según la “hoja de ruta” aprobada por los Estados Miembros en 2016, la Estrategia inicial será revisada en 2023.

Además, otra medida ya adoptada contribuirá al proceso de adopción de la Estrategia revisada en 2023: el sistema de recopilación de datos sobre el consumo de combustible. Este sistema será obligatorio los buques de arqueo bruto igual o superior a 5 000 a partir del 1 de enero de 2019.

¿Se consideran medidas sobre la velocidad?

La Estrategia inicial adoptada por la OMI incluye varias posibles medidas a corto plazo. Una de ellas es: “examinar y analizar el uso de la optimización de la velocidad y la reducción de la velocidad como medida, teniendo en cuenta los aspectos de seguridad, la distancia recorrida, las distorsiones mercantiles o comerciales, y que esta medida no repercuta en la capacidad del transporte marítimo de servir zonas geográficas remota”. Así que es algo que los Estados Miembros están discutiendo.
Las Directrices para el Plan de gestión de la eficiencia energética del buque (SEEMP) ya se refieren a “optimización de la velocidad”, como enfoque potencial para mejorar la eficiencia energética del buque, reconociendo que optimizando la velocidad se pueden obtener ahorros considerables.

Las Directrices de 2016 para la elaboración de un plan de gestión de la eficiencia energética del buque (SEEMP) pueden ser descargadas aquí.

Fuente : OMI