Moody’s eleva su proyección de crecimiento de Perú de 2.6% a 3.9% para el 2018

Como producto del plan de impulso fiscal a la inversión pública.

La agencia calificadora de riesgo soberano Moody’s elevó hoy su proyección de crecimiento del Perú de 2.6% a 3.9% para el 2018, debido al impulso que le dará el mayor gasto público a la inversión en el país.

“En general, esperamos que la mayor inversión pública proporcione un impulso directo a la economía igual al 0.6% del Producto Bruto Interno (PBI) y esperamos que el crecimiento en 2018 sea del 3.9%, superior al pronóstico anterior del 2.6%”, dijo.
Moody’ consideró importante destacar “que para la calidad crediticia del Perú (A3 estable), el aumento de la inversión se financiará con ahorros, evitando una adición incremental a la deuda del país”.
Indicó que el gobierno podrá mantener la trayectoria fiscal subyacente (excluyendo los costos de reconstrucción) identificada el año pasado como parte de su marco macro-fiscal para 2018 a 2021.
“Los costos de reconstrucción de 3.2% del PBI se distribuirán en cuatro años y el 80% se financiará con ahorros, mientras que el resto se financiará con deuda multilateral”, señaló.
Asimismo, proyectó que la deuda del Perú se estabilizará por debajo del 30% del PBI, que es inferior a la mediana para los países pares con calificación A.
Gasto en reconstrucción impulsará PBI de Perú
Presupuesto
Refirió que el pasado martes, el Ministerio de Economía y Finanzas del Perú, presentó al Congreso un proyecto de presupuesto de 2018 que hace de la reconstrucción y la recuperación una prioridad, ampliando la inversión en un 19% sobre los niveles de 2017.
“Tras una contracción promedio de la inversión pública del 10% interanual durante los dos primeros trimestres de 2017, la nueva inversión será positiva para el crédito de Perú, apoyando el crecimiento económico”, indicó en un reporte.
Señaló que el paquete reactivador se financiará con las extensas reservas fiscales de Perú para minimizar su efecto en las métricas de la deuda.
“El presupuesto intenta contrarrestar los efectos de dos choques experimentados por Perú este año. El primero fue el escándalo de corrupción de Lava Jato en Brasil, en el que participó la constructora brasileña Odebrecht S.A.”, explicó.
Asimismo, refirió que la participación de Odebrecht en un consorcio que gestionaba un gran proyecto de infraestructura en Perú provocó que el consorcio no pudiera recaudar financiamiento, frenando el trabajo en proyectos públicos.
“El segundo choque ocurrió en marzo, cuando la economía peruana sufrió un golpe luego de las inundaciones relacionadas con El Niño, que dañaron severamente la infraestructura costera y dañaron a los sectores de agricultura, transporte y turismo, entre otros”, señaló.
Moody’s indicó que las autoridades estiman que alrededor del 30% de la infraestructura costera del país sufrió daños.
El total de daños fue equivalente al 3.2% del PBI y el crecimiento interanual cayó al 2.2% en el primer trimestre de 2017, desde 4.0% en 2016.
Manejo fiscal adecuado
 
También destacó que “la continua reducción de los gastos corrientes en 2017-18 brinda espacio para el impulso de los gastos de capital, al mismo tiempo que se cumplen los límites de déficit establecidos en la anunciada trayectoria fiscal del gobierno”.
Refirió que el gasto gubernamental en inversiones de capital está asociado a efectos multiplicadores fiscales positivos, mientras que el gasto corriente tiene un menor efecto fiscal multiplicador, lo que hace que este cambio en la composición del gasto sea positivo para el crecimiento.
Los desembolsos presupuestarios totales aumentarán un 10% con respecto a los niveles de 2017 y el presupuesto prevé un aumento del 19% en el gasto de inversión.
El aumento del gasto de capital representa el 44% del aumento total en 2018 y la mayoría se concentra en el nivel del gobierno central, lo que ha mejorado recientemente la ejecución de proyectos de capital.