Los cargadores deben desarrollar estrategias logísticas ágiles para enfrentarse a las fluctuaciones en las tasas

Algunas cargas deben ser transportadas en buques debido a su volumen o a cuestiones de seguridad, mientras que otras deben ser enviadas en avión, especialmente si se trata de productos perecederos.

A medida que aumentan las tensiones entre Estados Unidos y China, se genera una mayor incertidumbre en la economía global, con las consiguientes fluctuaciones de las tasas de carga en el ámbito marítimo y aéreo.

En un ambiente geopolítico impredecible, los cargadores deberían desarrollar estrategias logísticas ágiles que les permitan cambiar de modo de transporte siempre que sea necesario, según explican desde la consultora Xeneta. Para ello, es preciso tener información permanentemente actualizada sobre los costes marítimos y aéreos.

A principios de diciembre, parecía que los gobiernos de EE.UU y China habían puesto fin a sus hostilidades mutuas, pero pronto se ha demostrado que la guerra comercial está lejos de su final.

La tregua de 90 días que el país norteamericano ha dado al asiático para prepararse para las nuevas tarifas ha llevado a las empresas a realizar rápidamente sus envíos para evitar la inminente entrada en vigor de estos aranceles, que tendrán un fuerte impacto en los precios.

¿Buque o avión?

Algunas cargas deben ser transportadas en buques debido a su volumen o a cuestiones de seguridad, mientras que otras deben ser enviadas en avión, especialmente si se trata de productos perecederos o que deben llegar a su destino rápidamente.

Sin embargo, en el caso de la moda, los pequeños artículos electrónicos, los juguetes y otros muchos productos, se utilizan indistintamente ambos modos de transporte. Lo que las empresas deberían pararse a pensar es qué tipo de medio se ajusta más a sus necesidades inmediatas.

Una de las cuestiones que deben plantearse es si existe una demanda que deban atender con rapidez, si existe una ventaja competitiva por el hecho de transportar la mercancía en avión o si las nuevas tarifas o restricciones pueden ser evitadas de este modo.

Igualmente, tendrán que valor si van a ahorrar costes o reducir sus riesgos financieros por transportar los productos por mar, o si van a poder gestionar así mejor sus inventarios. Al tener acceso a la información más reciente sobre los precios, los cargadores pueden evaluar constantemente sus opciones, teniendo en cuenta los costes y los tiempos de tránsito.

Índice Público de comercio

Esto les permite tomar decisiones informadas sobre la cadena de suministro y les aporta una gran certeza en un sector en el que reina la incertidumbre. Los últimos datos publicados por la consultora en su Índice Público de Comercio muestran que en el undécimo mes del año se ha registrado un aumento de las tasas de carga en el comercio global, tras tres meses a la baja.

En concreto, el índice de exportaciones de Estados Unidos ha registrado un fuerte ascenso del 3,1%. Además, recientemente ha lanzado un servicio de análisis de tasas de carga en el transporte aéreo, que se suman a los que ya ofrece en el ámbito marítimo.

Todo esto facilita el acceso de los cargadores a información sobre el funcionamiento del mercado en un periodo de gran volatilidad para poder ahorrar costes en sus negociaciones.

fuente : Cadena y Suministro