La dimisión del presidente de la CAF entre interrogantes: ¿víctima o verdugo?

Carranza desveló, a través de una misiva, que en el último año ha observado el “interés de politizar” las actuaciones de la CAF, algo que consideró “muy negativo” para el futuro de la organización.

La dimisión del presidente ejecutivo del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el peruano Luis Carranza, sacudió este martes, entre señalamientos de corrupción y abusos, los cimientos de la entidad -con sede en Caracas- donde nada hacía suponer que el ejecutivo abandonara su cargo por el interés de algunos directivos de “politizar” la organización.

Así lo manifestó el propio Carranza a través de una carta difundida poco después de que la CAF, cuyas siglas responden a su anterior denominación como Corporación Andina de Fomento, diera a conocer la decisión, que se produce un año antes de la fecha en la que debía ser relevado, según los estatutos de la organización.

La institución, que precisó que el mandato se dará por concluido el próximo mes de abril, aseguró que el todavía presidente, quien “tuvo como objetivo preservar la institucionalidad de CAF, aumentar su eficiencia y responder a los retos que enfrentan nuestros países”, deja “una institución fortalecida”, tras sus cuatro años de gestión.

Presiones y politización

Carranza desveló, a través de su misiva, que en el último año ha observado el “interés de politizar” las actuaciones de la CAF, algo que consideró “muy negativo” para el futuro de la organización, ya que, entre otras cuestiones, algunas “iniciativas se han visto dilatadas con excusas, a pesar de ser soluciones concretas”.

Uno de los proyectos truncados que destacó fue su petición de designar a Bernardo Requena como presidente en Programas de Países, una función que, aseguró, desempeña de manera interina desde hace 15 meses, con el aval de 17 años de trabajo en la institución.

Pero, pese a los argumentos del presidente y el “buen desempeño” de Requena, la directiva de la CAF decidió no respaldar su nombramiento, un rechazo que Carranza achaca a su negativa de ceder “al interés de algunos países de interferir políticamente en las atribuciones que el Convenio Constitutivo otorga al presidente ejecutivo para designar a sus colaboradores inmediatos”.

En la carta explicó que, a principios del 2020, los directivos de Argentina le solicitaron verbalmente y mediante mensajes escritos, que designara como vicepresidente a una persona, cuya identidad no reveló, que “no reunía las condiciones para el cargo”, sostuvo el presidente, quien aseguró que cuenta con las pruebas que respaldan su acusación.

“Desde entonces y de manera continua y manifiesta, la representación de Argentina, a través de una supuesta intención de lograr más transparencia en el proceso de selección de vicepresidentes, intenta seguir presionando para evitar el nombramiento del señor Requena”, añadió en el escrito.

Carranza recordó que, por su cargo, está obligado a no aceptar presiones de ese tipo y a no buscar ni recibir instrucciones de ninguna autoridad ajena a CAF, así como a designar a las personas que, a su juicio, reúnan las condiciones más idóneas para desempeñar una posición de alta dirección.

La otra cara de la moneda

Fuentes cercanas a la CAF que pidieron permanecer en el anonimato explicaron a Efe que, en el seno de la organización, hay sectores que relacionan la sorpresiva salida de Carranza con señalamientos hacia él y otros cargos directivos por “despidos masivos en la institución, excesos, abusos, violencia y acoso laboral”.

Uno de los casos que vieron la luz fue el de una denuncia por esos motivos, por parte de Alejandra Claros, excoordinadora de Secretaría de la organización.

Claros, apenas se conoció la dimisión de Carranza, reaccionó a través de su cuenta de Twitter, donde manifestó su satisfacción por el anuncio de salida del presidente.

“Hoy es un día especial porque siento que si alzamos la voz podemos vencer las injusticias @AgendaCAF. Hijito mío, nadie tiene derecho a lastimar, acosar o a hostigar a otros. Si lo ves defiéndelos, siempre mantente del lado de los vulnerables”, escribió la denunciante.

Además de Claros, otros empleados presentaron quejas durante el período de gestión de Carranza por despidos masivos injustificados o presiones que terminaron con la renuncia forzada de varias decenas de trabajadores.

Trayectoria variopinta

De nacionalidad peruana, Luis Carranza Ugarte fue elegido por amplia mayoría como presidente ejecutivo de CAF en una reunión extraordinaria de la directiva de la institución el 13 de diciembre del 2016.

Carranza fue ministro de Economía y Finanzas de Perú en dos ocasiones, además de un destacado economista que trabajó en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y ejerció la jefatura para América Latina y Mercados Emergentes del BBVA en España.

CAF informó este martes en un comunicado que el peruano dejará su cargo en abril, un año antes de lo previsto, con lo cual se “cierra un ciclo (de cuatro años de gestión) que representa un punto de inflexión en sí mismo”, aunque no ofreció detalles sobre las razones que motivaron la dimisión anticipada.

Fuente : Gestion