La brecha en infraestructura exige resultados

Las proyecciones de crecimiento juegan a favor de un sector que continúa demandando nuevas inversiones, en medio de rumores sobre la posible creación de un ministerio con nombre propio.

Con el 2019 casi en el recuerdo, el sector construcción empezará el 2020 en medio de expectativas positivas de crecimiento5,3% según el Banco Central de Reserva (BCR) y 6,5% según la Cámara de Comercio de Lima (CCL), proyecciones un tanto distantes, pero confían el aporte de un indicador que resultará crucial para el logro de esos resultados: la inversión pública y su buen desempeño.

Por eso, y a diferencia de lo que ha ocurrido en años anteriores, el propio ente emisor ha reconocido que este sector –junto con la evolución positiva del consumo privado y la recuperación de nuestras exportaciones– explicará la mayor expansión del PBI peruano, tanto en el 2020 (3,8%) como en el 2021 (3,8%).

 Para el caso particular de la inversión pública, que lograría expandirse 3,2%, según previsiones del BBVA Research, y 6% a decir del BCR, su presidente Julio Velarde ha explicado que el mejor desempeño de este indicador se deberá a una mayor ejecución de los gobiernos regionales y locales.

Mientras que el BBVA Research considera que el próximo año “el efecto de cambio de autoridades subnacionales se disipará, lo que favorecerá las cifras de crecimiento de la inversión pública en este nivel de gobierno, pero también se acelerará el gasto en la reconstrucción del norte del país y en la Línea 2 del Metro de Lima”.

Y, de acuerdo con el último Informe Económico de la Construcción (IEC) de Capeco, los empresarios de la construcción también esperan una mejora en sus niveles de operación (3,96%) el próximo año, incremento que se sustenta “sobre todo” en una recuperación del segmento de infraestructura (2,33%).

BRECHA A LA ESPERA

Precisamente, el cierre de la brecha en infraestructura –calculada en el Plan Nacional de Infraestructura para la Competitividad (PNIC) 2019 entre S/117.183 millones (corto plazo, cinco años) y S/363.452 millones (largo plazo, 20 años)– continúa siendo una de las tareas pendientes en la agenda de diferentes gobiernos de turno.

Tomando en cuenta que desde la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN) consideran prioritario el cierre de esta brecha, con miras a mejorar la productividad del país, su presidenta Leonie Roca sostiene que desde su gremio confían “en que se harán los ajustes institucionales [necesarios] que permitan ejecutar el plan nacional de infraestructura”.

Y, pensando en la recuperación de la inversión pública, que busca ser impulsada por el actual Gobierno a través de la reanudación de 867 obras paralizadas que suman más de S/16.000 millones de inversión (DU 008–2019), desde Capeco sostienen que se trata de una tarea difícil de implementar, por lo que demandan medidas adicionales que permitan optimizar la gestión de la obra pública.

¿NUEVO MINISTERIO?

Quizá sea esa misma razón la que ha motivado que, desde el Gobierno, el presidente del Consejo de Ministros, Vicente Zeballos, anuncie la posible creación de un Ministerio de Infraestructura. Según ha explicado el primer ministro, la cartera número 19 ayudaría a enfocarse en la ejecución de las obras propiamente dichas.

Frente a esta propuesta, las críticas no se han hecho esperar y han venido desde varios frentes, como en el caso del economista Alfredo Thorne. En su cuenta de Twitter, el exministro de Economía de Pedro Pablo Kuczynski ha sido bastante claro al afirmar que “un nuevo ministerio no va a solucionar la baja ejecución [del presupuesto]”.

Y aunque se trata de una propuesta que no le resulta ajena al presidente Martín Vizcarra, pues en el mes de febrero ya se escuchaban rumores que barajaban esa idea, lo cierto es que tanto Capeco como AFIN y la CCL coinciden en la necesidad de seguir impulsando la ejecución de la inversión pública que, tal como señala el PNIC 2019, debe “contribuir a cerrar las brechas que permitan afianzar el progreso del Perú, que debe convertirse en un país desarrollado, competitivo y sostenible”.