Inversión pública: ¿por qué reactivarla es un desafío?

El crecimiento de la inversión pública este año pudo ser sustancialmente mayor. La inversión pública crecería a doble dígito el próximo año, pero con ello recién volvería a niveles similares a los del 2012.

La inversión pública en los últimos tres meses ha crecido a ritmos de doble dígito y se espera que esa tendencia continúe. El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) anticipa que este año el indicador crecería 8% y, durante el 2018, tendría un alza de 17,5%.

Las proyecciones oficiales y de analistas coinciden en que esto debería ser un motor durante el 2018. Sin embargo, a partir del 2019, este motor se apagaría por cuidar la sostenibilidad de la caja fiscal y por un escenario político desafiante.

Carlos Oliva, director de la maestría en Gestión Pública de la Universidad del Pacífico, señala que el Perú no puede aguantarcuatro años consecutivos de déficit fiscal de al menos 3% del PBI.

En el 2016 –recuerda Oliva– el Gobierno gastó un monto superior a sus ingresos equivalente a 2,6% del PBI. Este año se espera que el déficit se eleve hasta 3% del PBI y en el 2018 treparía incluso hasta 3,5%. Oliva sostiene que la reducción de esta variable desde el 2019 sería gradual, y apunta que la inversión pública sería la variable de ajuste.

Al respecto, Eduardo Jiménez, analista senior de Macroconsult, agrega que una posibilidad real para enfrentar el déficit sería elevar tasas de impuestos, en busca de mayor recaudación.

El segundo factor que le quitaría potencia al motor de la inversión pública es que el próximo año es el último período de gestión de los gobiernos regionales y municipales, los cuales ejecutan más de la mitad del gasto de capital del Estado. En el 2019, al tener nuevas autoridades subnacionales, la inversión pública tendría un crecimiento nulo, estima Jiménez.

“En el 2015, la inversión pública cayó mucho con las nuevas autoridades y, a diferencia de otros años, en el 2019 todos van a ser nuevos”, precisa, recordando la restricción que se ha impuesto a la reelección de estos cargos.

PASADO Y FUTURO

A pesar de que el MEF ha resaltado la fortaleza de la inversión pública de este año, lo cierto es que todavía está rezagada respecto a sus valores de hace pocos años.

Asumiendo que se cumplen las proyecciones del MEF, este año la inversión del Gobierno sería 3,38% del PBI, lo que representa su nivel más bajo en los últimos 10 años y, además, el cuarto año consecutivo en que pierde participación dentro de la producción nacional.

Inversión Pública

Evolución de la inversión del Estado (como % del PBI)

Con la aceleración proyectada para el próximo año, el gasto de capital del Estado ascendería hasta 4,8% del PBI, un dato superior a los tres años previos.

Un problema en este contexto, considera Jiménez, es que el MEF peca de optimista y, en realidad, las cifras actuales pintan un panorama poco alentador. La razón –explica– es que las cifras de doble dígito vistas en los últimos meses pudieron haber sido sustancialmente mayores, dado que la comparación con el 2016 ofrece un efecto estadístico de comparación importante.

“El crecimiento de 15% de noviembre es un montón, pero si lo consideras contra la base del año pasado debería ser 50%. Debería ser fácil crecer este año, pero no lo han hecho. En octubre estimamos que debió ser 60%. Las tasas que se ven ahorita parecen altas, pero no lo son”, señala.

Esta situación lleva a pensar que el estimado de crecimiento de 17,5% de esta variable en el 2018 lanzado por el MEF sea difícil de alcanzar. Macroconsult prevé que el crecimiento sea de 10% y con un sesgo a la baja, dadas las dificultades que el Gobierno tiene para ejecutar este gasto.

“Esperamos que en el 2018 el Gobierno sea un factor dinamizador, pero no estamos completamente seguros de que va a ser así”, dice Jiménez.

IMPACTO

Tener más inversión pública no solo es un factor que acelera el crecimiento económico de un año, sino también puede elevar el PBI potencial, es decir, lo que se puede alcanzar usando a plena capacidad los factores de producción disponibles en el país.

Inversión pública

Inversión pública por niveles de gobierno 2017.

El contagio de la inversión pública hacia este crecimiento potencial es difícil de estimar, pero para Carlos Oliva ese impacto va a depender mucho de la calidad de la inversión que se ejecute.

En ese sentido, una parte importante de la inversión del 2018 está concentrada en las obras de reconstrucción del norte, las instalaciones para los Juegos Panamericanos y la línea 2 del metro. Los dos primeros –considera Oliva– son ejemplos de inversión que no afectan mucho la capacidad potencial de producir. En el caso de la reconstrucción, se está reponiendo infraestructura que antes se tenía, precisa.

Oliva considera que es clave que la inversión privada despegue en el momento en que las restricciones fiscales lleven a que la inversión pública deje de ser un motor, para que no se resienta la inversión total. Esto se podría lograr teniendo un buen plan de infraestructura y haciendo APP con alto componente privado, afirma.