“Hay que respetar y mantener las reglas del comercio multilateral”

Diego mellado. Embajador de la Unión Europea en el Perú.

Luego de cinco años del TLC entre el Perú y la Unión Europea hay un avance en las exportaciones no tradicionales y la generación de diversificación de la producción local. Para el embajador Diego Mellado el irrestricto respeto de los capítulos ambientales y laborales en el Perú del TLC son de suma importancia.

Se cumplen cinco años del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y el Perú. ¿Cuál es su balance?

Nosotros somos el único bloque comercial con el que el Perú tiene un superávit comercial importante. El volumen de negocio de la UE y el Perú es de unos US$ 11.500 millones al año, y el Perú tiene una balanza comercial favorable de casi US$ 2 mil millones. Es además un resultado del incremento de las exportaciones no tradicionales.

¿Qué productos de esa canasta no tradicional destacan?

Productos agrícolas como las paltas, las uvas y los mangos. También está la quinua, el cacao y lo interesante es que en algunos de estos productos hay incluso un valor añadido como un alto valor nutricional. Algunos productos entran transformados o semitransformados, es decir, estas exportaciones no tradicionales ya tienen mayor valor añadido cuando llegan a la UE generando mayores ingresos y empleo en el Perú.

Por el lado de las inversiones, ¿qué oportunidades observa?

El perfil de la inversión europea es diferente a otros. La china tienen una orientación en la industria extractiva, mientras que en el lado europeo, si analizamos dónde hay más inversión, es en el sector servicios, telecomunicaciones, servicios financieros, en la industria energética. También existe inversión productiva, o sea, se generan aquí fábricas de producción. Hay una inversión europea que viene con interés de establecerse y de generar empleo aquí y de generar una mayor transferencia tecnológica.

¿En cuánto cree que afectó la crisis política del Perú en las expectativas de los inversionistas?

Lo más interesante es resaltar que hubo una transición dentro del marco de la institucionalidad, dentro de las reglas constitucionales que ha permitido también eliminar un periodo de incertidumbre que existía en el país. Por lo tanto para los inversores, para los agentes económicos yo creo que hay una nueva prueba de confianza en el funcionamiento del sistema político y eso se ha visto en la bolsa que subió, y en los índices económicos que no fueron afectados por la crisis política.

Sin embargo, hoy tenemos otra turbulencia que agita a los mercados como es la posibilidad de una guerra de aranceles entre EEUU y China.

Creo que todavía no sabemos ciertamente hacia qué dirección va, hubo una serie de intercambios. La Unión Europea ha manifestado claramente que no está a favor de este tipo de acciones. Entendemos que las prácticas comerciales dentro del marco multilateral es lo que tenemos que seguir haciendo. Hay que respetar y mantener las reglas del comercio multilateral, una guerra comercial genera incertidumbre.

En el marco de la Cumbre de las Américas, ¿qué rol cumple la Unión Europea?

La Cumbre es una gran oportunidad para el Perú, nosotros participamos por segunda vez y como un observador. Es la ocasión para nosotros de ver la dinámica que existe en el hemisferio. Nosotros somos un actor, colaboramos en todos los países e incluso tenemos una integración económica bastante importante con una mayoría de los países de las Américas sobre todo del hemisferio sur.

Diversificación

¿En el marco del TLC entre la UE y el Perú ve espacio para políticas como la diversificación productiva?

Esa es una de las ventajas que ofrece el comercio con la UE y eso es lo que vemos en los últimos años donde hubo una mayor diversificación productiva. Nosotros tenemos en los últimos cinco años una serie de empresas que ahora exportan a la Unión Europea. Hubo cambios en esas empresas junto con un incremento importante de las exportaciones no tradicionales.Nosotros ofrecemos esa diversificación, la Unión Europea ofrece una modernización de los modos de producción. Por ejemplo, la economía circulando que es una manera de producir diferente. Nosotros animamos a las empresas que piensen en su ciclo productivo, que los productos tengan ciclos de vida más largo e, incluso, los desperdicios que sean reutilizables y que sean más fácilmente reciclados.

En base al capítulo ambiental, ¿tienen alguna denuncia o advertencia de transgresión en el Perú?

Es un tema que nosotros discutimos porque forma parte del acuerdo comercial. Tenemos un subcomité o un grupo de trabajo que se reúne al menos una vez al año donde las autoridades europeas y las peruanas discuten sobre estos temas: estándares sociales y medioambientales. También lo discutimos con la sociedad civil como las ONGs y sindicatos peruanos. Hubo una queja de una serie de ONGs peruanas que entienden que el Perú no está respetando estos estándares. Hay un estudio que estamos realizando. Todavía no se concluye este análisis, pero hay un estudio de una serie de alegatos que han hecho sociedad civil peruana y europea sobre estos temas.

Desde el punto de vista laboral, en el Perú existe una estigmatización sobre el sindicalismo y una corriente de mayor flexibilización laboral. ¿Cómo se analiza esto desde un TLC con la UE?

En lo que se refiere a nuestro acuerdo de libre comercio hay una serie de cláusulas que se refieren a la aplicación en el Perú y en la UE de los distintos convenios de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Entre ellos hay uno solo de la negociación colectiva y la presencia sindical. Nosotros entendemos que esa es la base. El acuerdo también hace referencia a mantener los estándares de protección que existen al momento de la firma del mismo. Esas son las obligaciones más concretas. Luego hay un compromiso, que es una parte declarativa de las dos partes de una tendencia hacia la mejora. La parte puramente obligatoria es sobre la ejecución de convenios de la OIT y el hecho de que no se puede reducir la protección laboral desde la entrada en vigor del acuerdo para facilitar las inversiones o el comercio. Eso incluye la posibilidad de afiliarse a un sindicato y del diálogo social. En la UE eso no produce ningún tipo de estigmatización; todo lo contrario. Hay economías avanzadas, como Alemania que es uno de los motores económicos del a UE, que el sistema de participación de los sindicatos es muy avanzado. Hay muchos modelos en Europa pero en esos modelos los sindicatos tienen un papel importante.