Europa no se convertirá en la alternativa a China para los consumidores norteamericanos

La ansiedad generada a nivel comercial por las decisiones de Trump ha llevado a una caída del gasto por parte de los clientes y a un menor intercambio comercial, con un descenso en picado de la producción industrial alemana en el mes de abril.

El crecimiento de los volúmenes desde Europa hacia Norteamérica continúa donde se quedó en 2018, cuando se registró un ascenso del 4,5%. Hasta mayo, las exportaciones desde los países del norte de Europa hacia Estados, Canadá y México habían aumentado un 5,9%.

El norte de Europa no es una alternativa tan obvia a China para el comercio con estos países, pues en este tiempo no ha aumentado el nivel de envíos de moda, calzado, juguetes, dispositivos eléctricos, muebles y otros artículos para el hogar, según recoge el último informe de Drewry.

Además, la agresiva cruzada del presidente estadounidense, Donald Trump, para proteger los intereses de su país, ha sido particularmente dura para Alemania, que se está preparando por si finalmente se imponen aranceles a las importaciones de vehículos a motor, pues el mercado de automoción constituye una parte muy importante del comercio con Norteamérica.

La ansiedad generada a nivel comercial por estas decisiones ha llevado a una caída del gasto por parte de los clientes y a un menor intercambio comercial, con un descenso en picado de la producción industrial alemana en el mes de abril.

Aumenta la incertidumbre

No obstante, la demanda de vehículos SUV europeos ha pasado de un millón de unidades en el año 2015 a 1,3 millones en 2018, con una previsión de 1,5 millones en 2020. Asimismo, los importadores y retailers americanos han estado intentando acumular más stock de ciertos productos, como maletas, colchones, productos de limpieza, artículos deportivos y de camping, calzado, ropa y dispositivos electrónicos.

Del mismo modo, los niveles de inventario ya están incrementándose, por si acaso Trump decide emprender acciones con Europa similares a las de China, especialmente en el sector de la automoción. Por otro lado, el euro se ha debilitado frente al dólar, lo que ha llevado a los compradores estadounidenses a aprovechar los precios más baratos en Europa.

En este sentido, ha aumentado un 10% el tráfico desde Reino Unido hacia Estados Unidos, principalmente de bebidas alcohólicas, salmón, chocolate, queso y repostería. Influye también en este repunte la intención de los importadores americanos de evitar cualquier aumento de precios o problema en el suministro derivado del Brexit, que estaba previsto que se produjera en el mes de marzo.

Los cálculos de Drewry indican que las exportaciones desde Europa hacia Norteamérica seguirán al alza en lo que queda de año, siempre que Estados Unidos no cumpla con sus amenazas arancelarias, aunque a la larga, esta situación no se mantendrá.

Exportación desde Estados Unidos

En lo que se refiere al comercio desde Estados Unidos hacia Europa, ha crecido un 5,3% desde enero, pero el incremento corresponde principalmente al mes de enero, cuando se registró un aumento del 26%.

Las perspectivas a futuro son negativas y la demanda probablemente no superará el 1% en lo que queda de año, pues los consumidores europeos no están dispuestos a aumentar su nivel de gasto, ante una posible recesión y la incertidumbre generada por el Brexit.

Tras la entrada en servicio de la conexión TA4 de la red 2M durante el otoño de 2018, no se esperan nuevos cambios a lo largo del año. Los buques que llegan desde el continente europeo no viajan llenos, pero su nivel de utilización es relativamente estable y suficientemente elevado como para mantener el nivel actual de las tasas.

Fuente : CdS