El uso de grandes portacontenedores amenaza las tasas de carga en las principales rutas

Desde que llegó al mercado la primera generación de grandes portacontenedores de Maersk, otras navieras pensaron que era la manera más económica de trasladar la carga.

Desde principios de 2019, los envíos desde China hacia los Estados Unidos han aumentado a una velocidad récord, lo que contrasta con el descenso que se espera a lo largo del año en los principales mercados, según recoge el último informe de Xeneta.

Este análisis recoge que los volúmenes disminuirán a medida que se incorporen a las rutas nuevos megabuques para acabar con el débil equilibrio entre los contenedores disponibles y los necesarios.

Los últimos datos conocidos muestran que el puerto de Los Ángeles se está enfrentando a grandes problemas de congestión por los contenedores que están llegando de China y Maersk ha comenzado a utilizar dos embarcaciones con capacidad para 17.800 TEUs para reemplazar a otras dos de 13.000 TEUs entre Estados Unidos y China.

Esto se debe principalmente a los intentos de los cargadores por realizar sus envíos antes del día 2 de marzo, puesto que si Estados Unidos y China no llegan a un acuerdo antes de esta fecha en su temida guerra comercial, los aranceles sobre 7.500 productos chinos aumentarán en un 25%.

Demasiados mega-portacontenedores

Desde que llegó al mercado la primera generación de grandes portacontenedores de Maersk, otras navieras, como MSC, CMA-CGM, OOCL, Cosco, CSCL o United Arab, pensaron que era la manera más económica de trasladar la carga.

Sin embargo, ahora existe una gran cantidad de unidades, ya sea en servicio o en construcción, mientras la economía americana, asiática y europea están ralentizando su crecimiento, lo que podría llevar a una caída de los precios en algunas rutas.

A medio camino, se encuentra HMM, que en septiembre de 2018 encargó 12 embarcaciones con capacidad para 23.000 TEUs y ocho con capacidad para 15.000 TEUs, que recibirá en  2020. Coincidirá, por tanto, con todas las entregas previstas para 2019 y 2020 de buques encargados entre 2016 y 2017, y posteriormente retrasados.

Búsqueda del equilibrio

Si bien es cierto que las nuevas regulaciones sobre el contenido de azufre del combustible obligará a dejar fuera de circulación algunas embarcaciones mientras se someten a los ajustes necesarios, las de nueva construcción ya cumplen con la normativa, por lo que solamente habrá un respiro temporal antes de que todas puedan estar disponibles en sus respectivas flotas.

El proceso ya está en marcha, pues Ocean Alliance introducirá en abril seis nuevos buques de 20.000 TEUs en su servicio en Oriente Medio. Desde la consultora creen que la navegación lenta o la cancelación de escalas no funcionarían esta vez a la hora de buscar un equilibrio entre la oferta y la demanda.

En este contexto, se plantean que quizá lo más operativo sería utilizar buques de entre 15.000 y 17.000 TEUs en las rutas principales

Fuente : MasContainer