El sector marítimo se adentra en la próxima revolución tecnológica : El Blockchain

Las cadenas de bloques irrumpen en el sector marítimo y prometen (de momento es solo eso) cambiar para siempre la manera en la que se gestiona el transporte, tanto de personas como de mercancías. El Blockchain es, en resumidas cuentas, una base de datos de la que todos los usuarios involucrados guardan una copia encriptada e imposible de cambiar sin el consenso de todos los participantes. De ahí que tenga un gran futuro en la elaboración de contratos o la revisión de documentos de embarque y aduanas, que serán más eficientes y menos costosos y a medio plazo eliminarán la necesidad del papel.

En la cadena de suministro en su conjunto, el Blockchain puede tener efectores muy beneficiosos tanto desde el punto de vista operacional como económico. El World Economic Forum estima que la reducción de obstáculos e ineficiencias en el transporte internacional (fraude, retrasos, duplicidades) podría significar un aumento de hasta el 15% en el comercio mundial, una cifra que por sí sola ya justifica la necesidad de, al menos, plantearse esta nueva tecnología.

Como es una base de datos descentralizada, las cadenas de bloques forman la base de los llamados “Smart contracts”, ya que garantiza que ningún usuario tiene el control exclusivo de los documentos ni del proceso. El proceso de funcionamiento es el siguiente: todos los documentos necesarios para la transacción (sea de transporte o de cualquier otro sector) se suben a la red que alberga la cadena de bloques en cuestión.

A medida que cada una de las partes firma sus contratos, el sistema aprueba las acciones y traslada la transacción al siguiente nivel sin necesidad de intermediarios y reduciendo los costes operativos. Esto se debe a que los procesos y los intercambios de información son automáticos y solo requieren unos minutos. Además, es un sistema encriptado y doblemente seguro, ya que no admite modificaciones sin el conocimiento y la aprobación de todas las partes, lo cual elimina la posibilidad de fraude y añade mucha transparencia al proceso al permitir que cada parte tenga acceso a toda la información disponible.

Últimos movimientos en el sector del transporte marítimo

A principios de año la naviera danesa Maersk y el gigante informático estadounidense IBM anunciaron la creación de una empresa conjunta, TradeLens, cuyo principal cometido es desarrollar “una plataforma de digitalización del comercio global, construida sobre estándares abiertos y diseñada para ser utilizada por todo el ecosistema global naviero”, que “abordará la necesidad de brindar más transparencia y simplicidad en el movimiento de mercancías a través de las fronteras y las zonas comerciales”.

En esencia, lo que Maersk e IBM (y los 92 socios que se han unido a su aventura empresarial desde entonces) pretenden hacer es desarrollar una plataforma de digitalización del comercio mundial que trasladará todo el papeleo del transporte de mercancías en contenedor a Internet. Esto permitirá que el sistema reduzca la documentación necesaria y los costes de su procesamiento serán mucho menores, además de ofrecer información en tiempo real sobre el estado de los envíos.

Algo parecido ha sucedido en el sector petrolero, que en julio anunció, a través de Blockchain Labs for Open Collaboration (BLOC), la creación de un consorcio liderado por Lloyd’s Register, Precious Shipping, Bostomar, Bimco, IBIA y GoodFuels para implantar el blockchain y mejorar la trazabilidad y la transparencia en la cadena de suministro del combustible marino.

Entre los hechos más destacados del verano está el primer conocimiento de embarque emitido electrónicamente y transmitido a través de una red de cadena de bloques en pocos minutos. El acontecimiento tuvo lugar el pasado 19 de agosto durante una prueba piloto a bordo del buque EVER SAFETY, que llegó al puerto de Koper (Eslovenia) desde Shanghái (China).

En julio, un cargamento de 17 toneladas de almendras fue embarcado en Sunraysia (Australia) y monitorizado hasta su llegada a Hamburgo (Alemania) gracias a una colaboración basada en el Blockchain entre Commonwealth Bank, CBA, Olam Orchards Australia Pty, Pacific National, Port of Melbourne, Patrick Terminals, OOCL y LX Group.

Fuente : El Naucher