El sector de los graneleros nunca avanzará hacia la consolidación

La consolidación puede darse por muy buenas razones en un gran número de industrias, pero estas no valen para el sector marítimo, donde ser más grande solamente significa perder más dinero cuando el mercado se contrae.

Los procesos de consolidación no forman parte del ciclo natural de algunas industrias. Así lo asegura el último informe de la consultora Alphaliner, que sostiene que el sector de los graneleros nunca avanzará hacia la consolidación del mercado.

Solemos pensar que es necesario e incluso inevitable pasar por las cuatro fases de un proceso de este tipo para que las industrias se mantengan a flote. La primera es la de creación o apertura, la segunda la de escala, la tercera la de especialización y crecimiento, y la última la de la formación de alianzas.

Sin embargo, esto solamente se aplica a las nuevas industrias o las que han sido desreguladas o privatizadas, que obviamente no es el caso de la industria marítima, aunque en otras este proceso permite repartir los costes fijos entre una base de clientes mucho más amplia, reduciendo el coste por unidad y mejorando los márgenes.

Un buen ejemplo es el de la construcción de aviones, pues el coste de desarrollar un nuevo modelo es independiente del número de aviones que se vendan. Sigue siendo una cantidad muy elevada, porque es necesaria una investigación, una fase de desarrollo, el uso de materiales especiales y la introducción de avances tecnológicos.

En este caso, la consolidación de la industria permite repartir los costes entre varios fabricantes. Algo similar sucede con la industria farmacéutica, pues los costes de desarrollar un nuevo medicamento son también muy elevados. Sin embargo, en el caso del transporte marítimo, no existen costes fijos que puedan ser repartidos entre una base más grande de clientes.

Economías de escala

En lo que respecta a las economías de escala, algunas compañías optan por fusionarse para asegurarse unos suministros más baratos, pero en este caso las economías de escala no son necesariamente deseables, ya que se reduce el mercado.

Alcanzar una masa crítica comercial u operacional sí podría ser un motivo para la consolidación. Las grandes compañías prefieren tratar con grandes proveedores, con lo que los pequeños se ven a veces obligados a fusionarse para mantenerse a flote. No obstante, los más grandes armadores representan por sí solos solo una pequeña parte del mercado.

Por otro lado, se suele pensar que la consolidación llevaría a una optimización en el uso de los buques, pero cuantos más buques controla una compañía, más posibilidades tiene de contar siempre con uno disponible. Los servicios de ‘pooling‘ han cambiado las cosas, si bien en la práctica no significa que se reduzca el número de empresas y el ahorro máximo no es tan elevado.

Por último, desde Alphaliner sostienen que muchas veces la consolidación está más relacionada con la búsqueda de comisiones por parte de los bancos de inversión, combinado con la avaricia de las empresas. En algunos casos, este tipo de acuerdos también han servido para evitar u ocultar una situación de quiebra.

En conclusión, la consolidación puede darse por muy buenas razones en un gran número de industrias, pero estas no aplican en el caso del transporte marítimo. En este caso, ser más grande solamente significa perder más dinero cuando el mercado se reduce.

Fuente : Cadena y Suministro