El Perú en la OCDE: factores políticos dificultarían el ingreso del país

El desacuerdo entre países miembros y la falta de presencia política-diplomática del Perú en la OCDE alejaran políticamente al país de su ingreso a la organización.

El ingreso reciente de Colombia a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) deja al Perú como el único país de la Alianza del Pacífico fuera de la organización. Esta situación permite reflexionar sobre las razones que llevan al país a estar aún lejos de ser parte del club. En el mejor de los casos, el Perú podría conseguir su adhesión en el 2022 o 2023, asegura Fredy Vargas, exdirector nacional de Prospectiva y Estudios Estratégicos del Ceplan. Por su parte, este proceso podría durar entre tres o cuatro años a partir de la invitación formal de la OCDE, afirmó la vicepresidenta Mercedes Aráoz a este medio. Desde el lado político, los recientes conflictos de los países miembros de OCDE por definir a qué países ingresarían, y la débil presencia del Perú en la organización dificultaría el ingreso.

En el 2014, el Perú fue de los primeros países en adherirse al Programa País de la OCDE, que ha tenido como objetivo principal el mejoramiento de las políticas públicas y el apoyo del proceso de reformas. Esto le ha permitido al país contar con presencia en seis comités de la OCDE en calidad de asociado. Esta condición le da las mismas obligaciones y prerrogativas de un país miembro. Asimismo, se cuenta como participante e invitado —lo que le permite participar en determinadas reuniones no confidenciales— en 20 grupos de trabajo de la organización. Asimismo, se ha adherido a 18 instrumentos legales, de los cuales cinco de ellos pertenecen al comité de gobernanza pública. Sin embargo, esto parece no haber sido suficiente, pues el país necesita consolidar su presencia en la organización supranacional.

LOBBY POLÍTICO INTERNACIONAL

El Perú podría reforzar sus estrategias para motivar la invitación a la OCDE y mejorar cómo muestra su interés por ser parte de la organización. Argentina ha logrado que Estados Unidos muestre su apoyo para su ingreso a través de un comunicado oficial difundido por el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes Estadounidense, lo que juega a favor de recibir la invitación de la OCDE. Asimismo, el presidente argentino Mauricio Macri aprovechó su participación en la Cumbre de G7 como oyente para reunirse con José José Angel Gurria, secretario general de la organización.

En el caso peruano, Martín Vizcarra sólo ha encargado a Mercedes Aráoz, vicepresidenta y congresista por Peruanos por el Kambio, la incorporación del Perú a la OCDE. Sin embargo, “requiere señales sólidas, que el presidente Vizcarra salga a decir a los medios internacionales que el Perú quiere estar en la OCDE, que visite al secretario José Angel Gurria”, recomienda Fredy Vargas.

La presencia más cercana desde el Ejecutivo fue la presentación del exministro David Tuesta en Francia para ratificar la adhesión del Perú en las convenciones antisoborno y de facilitación de la asistencia mutua en materia tributaria. Por ahora, Araoz señaló a SEMANAeconómica que en los próximos meses estará viajado a la sede central de la organización en París. El hecho que el Perú sea parte de la Alianza del Pacífico y APEC beneficiará la presencia peruana en la OCDE, puntualizó.

INTERESES DE PAÍSES OCDE

El debate entre los países miembros para determinar a qué nación invitar a la organización limitaría las posibilidades del Perú de ser parte de la OCDE La invitación a nuevos en general está “atorada” por temas geopolíticos que van allá de la OCDE, desde restricciones comerciales al acero y a alumnio hasta nacionalismos europeos, señaló Aráoz. Hay diferencias entre los miembros: por ejemplo, EEUU tiene propuestas más limitantes, mientras que los países europeos tienen la voluntad de incluir a seis países más, indicó la vicepresidenta.

Según medios argentinos, el consejo de la OCDE estancó el ingreso de Argentina por la falta de decisión acerca de los otros países que eran parte del paquete de solicitantes. Entre los argumentos se señala que Argentina quedó “atrapada” en un enfrentamiento entre Europa, que quiere que el nuevo grupo de miembros incluya a países de su continente, y Estados Unidos, resistente a la incorporación de Bulgaria y Rumania.

PRESENCIA EN LA OCDE

La presencia de un representante permanente permitiría afianzar la presencia del Perú en la OCDE. Debe ser un comisionado de alto nivel que tenga la capacidad de recordar constantemente a la OCDE por qué el país debe estar ahí, según Vargas. Colombia, por ejemplo, mantuvo a Cataline Crane como representante plenipotenciaria permanente en el OCDE y Argentina mantiene a Marcelo Scaglione como su embajador.

La persona encargada de esta misión debe buscar involucrar al país en cada uno de los 23 comités de la organización, agregó Vargas. Actualmente, Álvaro de Soto, embajador peruano en Francia, está encargado de la representación de nuestro país a tiempo parcial, pues en enero pasado Enrique Felices, representante peruano ante la OCDE, renunció. Especialistas concuerdan al afirmar que la presencia de un representante aumentaría las posibilidades de ingreso. Es un tema de presupuesto. “Hay que invertir”, reconoce Aráoz.

CAMINO POR DELANTE

Además del camino político, los analistas mencionan que el Perú debe adecuarse a las recomendaciones realizadas por la OCDE a través de los estudios presentados en el marco del Programa País. Entre los puntos más importantes, se debe trabajar en fortalecer la población vulnerable, lo que involucra generar condiciones para el emprendedurismo y la inequidad territorial en el capital humano, señala Vargas. Asimismo, se debe trabajar en la descentralización de la desigualdad territorial y trabajar en la planificación estratégica. Esto permitiría al Perú aumentar su atractivo ante la OCDE, coinciden especialistas.