EE.UU. y China firmaron un acuerdo que busca poner fin a 18 meses de conflicto arancelario

La ceremonia de la tregua comercial se realizó en la Casa Blanca entre Donald Trump y el vice primer ministro chino Liu He. Esto tiene algún significado o impacto para el Perú, te lo contamos.

El miércoles 15 de enero, Estados Unidos y China firmaron un acuerdo de compras masivas que busca aliviar la guerra comercial y poner fin a 18 meses de conflicto arancelario entre las dos economías más grandes del mundo.

Acuerdo preliminar

Se espera que con este acuerdo Fase 1 se alivie la tensión mundial en torno a la guerra comercial entre EE.UU. y China que ha alcanzado cientos de miles de millones de dólares en bienes, agitando los mercados, desarraigando cadenas de suministro y desacelerando el crecimiento global.

La suscripción del trato se dió entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y el viceprimer ministro chino, Liu He.

“El acuerdo EE.UU. – China es bueno para el mundo entero”, dijo Xi en una carta. Mientras que Trump aseveró que visitará China en un “futuro no muy lejano”

“Hoy dimos un paso crucial, uno que no habíamos dado antes con China, que va a asegurar un intercambio justo y recíproco, dijo Trump durante la ceremonia en la Casa Blanca.

El acuerdo comercial inicial de 86 páginas tiene como objetivo aumentar enormemente las compras chinas de productos manufacturados, bienes agrícolas, energía y servicios. La cita es en la Casa Blanca en Washington ante más de 200 invitados de círculos empresariales, gubernamentales y diplomáticos.

Las inquietudes

Trump ha señalado que el acuerdo preliminar será un gran impulso para los agricultores, el fabricante de aviones Boeing, los fabricantes de automóviles de EE.UU. y los fabricantes de equipos pesados, sin embargo varios analistas cuestionan la capacidad de China para desviar las importaciones de otros socios comerciales a Estados Unidos.

El acuerdo comercial en detalle

En el documento de la Fase 1 China se compromete a comprar US$200,000 millones adicionales en bienes estadounidenses durante dos años para reducir un déficit comercial bilateral de Estados Unidos que alcanzó un máximo de US$420,000 millones en 2018.

China le comprará a EE.UU. casi US$80,000 millones de productos manufacturados como aviones, automóviles y piezas de automóviles, maquinaria agrícola y dispositivos médicos, y más de US$50,000 millones de dólares más en suministros de energía, según Reuters.

Pekín también impulsaría las compras de servicios de EE.UU. en unos 35,000 millones de dólares y productos agrícolas estadounidenses por US$32,000 millones en dos años.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA PERÚ?

Marcel Ramírez, docente de la escuela de CEO de TaxAction Consultores en Políticas Públicas, señaló a RPP Noticias, que la firma de este acuerdo preliminar es un gran alivio para nuestra economía, ya que se trata del primer y segundo socio comercial del Perú.

El año pasado uno de los impactos del enfrentamiento comercial provocó una reducción en los precios de los minerales que el país exporta. Perú es el segundo mayor productor mundial de cobre y de zinc y el sexto de oro. La minería es responsable del 60% de las exportaciones totales del país.

“Cualquier conflicto entre ambas naciones tiene un efecto perverso sobre la demanda de nuestros productos, es decir menores exportaciones significan menor crecimiento de la economía peruana y menor recaudación tributaria. Un alivio en la tensión comercial implica una expectativa favorable de crecimiento para EE.UU. y China y todo debe repercutir en una normalización de nuestro flujo comercial con ambos países“, sostuvo el economista.

Por su parte, Enzo Defilippi, profesor de Pacífico Business School y ex viceministro de Economía, señaló que el acuerdo preliminar no soluciona los problemas que originaron el conflicto: ayudas estatales en China, violación de la propiedad intelectual estadounidense, transferencia tecnológica forzosa, etc.

“Se reducirán algunos de los aranceles impuestos por Estados Unidos, pero la mayoría se mantiene. Este es solo acuerdo temporal que se ha firmado porque le conviene a ambas partes. Trump quiere exhibir algún logro en año electoral y China prefiere ver si Trump se mantiene como presidente”, acotó a RPP Noticias.

En tanto, el economista César Fuentes. Director de la Maestría en Gestión Pública de ESAN, indicó que si bien dicha tensión va a bajar, es probable que repercuta ligeramente en el comercio de importación y exportación a nivel global. 

Si esto afecta al Perú comentó que de manera muy marginal y puede repercutir en el mediano plazo en las recuperaciones del precio del cobre y la subida especulativa del precio del oro. 

“Desde el punto de vista del comercio, indirectamente nos puede afectar de dos maneras: Que el precio del cobre suba (porque habría un crecimiento de la demanda China eventualmente); y que el precio del oro suba. Entonces, estas dos variables nos beneficiarían positivamente siempre y cuando el precio del petróleo se mantenga“, aseveró.

Mientras que Carlos Parodi, economista de la Universidad del Pacífico, argumentó que el inicio del fin de la guerra comercial es una buena noticia para el Perú en la medida que Trump sostenga los acuerdos y siga avanzando con las demás fases, pues ambas representan casi el 40% de la producción mundial“, añadió.

Perú coloca cerca del 45% de sus exportaciones en ambos mercados. Menos guerra comercial puede influir en un crecimiento mayor de ambas economías y por ende mayor precio del cobre, principal producto de exportación peruano, cuyo principal comprador es China. Estados Unidos nos compra productos no tradicionales, por lo que también nos convendría. Desde luego que ello impulsaría la economía mundial, aunque hay que analizarlo no de manera aislada, sino de una manera más integral, tomando en cuenta, por ejemplo, el conflicto del medio oriente que podría neutralizar lo anterior en caso escale”, añadió.