Aplicación de “pico y placa” a camiones puede encarecer productos de consumo masivo

La ordenanza municipal provocaría desabastecimiento porque impedirá circulación de camiones grandes las 24 horas en zonas urbanizadas, donde se ubican las bodegas, lo que afectará su abastecimiento.

La ordenanza de la Municipalidad Metropolitana de Lima (MML), aprobada mediante el Decreto de Alcaldía 011, estableció 15 “vías destinadas para la circulación de vehículos de transporte de carga y/o mercancías en todas sus modalidades” y señala que los vehículos de carga pesada podrán transitar por ellas libremente las 24 horas del día.

Asimismo, establece que en el resto de la ciudad se ordenan las condiciones y restricciones horarias de circulación según el tonelaje de la unidad y tipo de vía. Dispone también que los camiones con capacidad de carga superior a las 6.5 toneladas no podrán circular por vías locales (zonas residenciales) y vías expresas metropolitanas en ningún momento del día, los siete días de la semana. Adicionalmente, aquellas que tengan capacidad superior a las 10 toneladas no podrán circular por las antes mencionadas y por las vías colectoras.

Al respecto, el presidente de la Asociación de Bodegueros del Perú, Andrés Choy, advirtió que la referida ordenanza municipal, conocida como “pico y placa”, al estar dirigida a vehículos de transporte de carga pesada podría generar desabastecimiento en las bodegas de Lima y encarecería los productos de consumo masivo que venden estas en un 5% (promedio).

En diálogo con Gestión, precisó que ello sería así porque con la restricción del tránsito se obstaculizará la distribución de estos productos hacia sus bodegas, causando escasez.

“La norma está prohibiendo que circulen los camiones en todas las zonas urbanizadas, sobre todo los camiones más grandes, que reparten gaseosas y cervezas. Al entrar en vigencia, los camiones repartidores no van a poder ingresar en todo Lima, solo van a poder entrar por las vías principales, no por las vías internas. La mayoría de las bodegas quedan en las casas (en la zona residencial), por eso se va a generar desabastecimiento”, puntualizó Choy a gestion.pe.

Sobrecosto

El dirigente gremial explicó que la mayoría de las bodegas de Lima funcionan en las viviendas de sus propietarios y, por lo tanto, en zonas residenciales, adonde ya no ingresarían los vehículos de carga pesada, por lo que los bodegueros tendrían que contratar servicios de transporte, como taxis, o valerse de vehículos propios para proveerse de los productos que comercializarán.

“Esto va a generar un sobrecosto y se calcula que va a haber un incremento de los precios en 5% con relación con el precio actual”, añadió. Andrés Choy señaló que debido a la preocupación por los efectos que tendría esta norma –que se encuentra en marcha blanca y estará vigente desde el 4 de noviembre en su sector– los asociados han dirigido una carta al alcalde de Lima, Jorge Muñoz, para solicitarle la modificación de la norma con el fin de que no afecte el abastecimiento de productos de primera necesidad en la capital del país.

“¿Dónde vas a conseguir cervezas, gaseosas o incluso agua embotellada, si no tienes una bodega abastecida cerca de tu casa?”, cuestionó. Recientemente, el alcalde Jorge Muñoz insistió en que el plan de restricción vehicular debe aplicarse de todas formas, pero señaló que se están realizando reuniones con los transportistas de carga pesada para buscar formas de no afectar sus actividades. Así, ayer lunes por la tarde se concretó una reunión entre las autoridades municipales y los gremios de transportistas.

Hay 150,000 bodegas en Lima

Mueven US$ 800 millones al año

Andrés Choy señaló que en la capital funcionan unas 150,000 bodegas, aproximadamente, que representan un 30% o 40% del total de establecimientos de este tipo del país. “Estas bodegas mueven unos US$ 800 millones cada año, que se encontrarían en riesgo con esta norma (ordenanza municipal) porque podrían quedar desabastecidas”, manifestó. Según indicó, esta ordenanza afectaría al 100% de estas bodegas, porque casi todas ellas se encuentran en zonas residenciales, adonde no podrán ingresar los camiones que distribuyen los productos de primera necesidad. “Nuestros comercios se encuentran en riesgo porque si no tenemos productos ¿cómo vamos a vender?”, expresó.