Agroexportaciones peruanas ya conquistaron 145 mercados

El FMI señaló que todavía se necesitan nuevas inversiones en riego, carreteras y puertos para extender las tierras de cultivo.

Aun cuando se estima que las exportaciones totales cayeron en el 2019 (después de alcanzar un récord en el 2018), lo cierto es que las ventas al exterior de los productos agrícolas todavía se mantienen en positivo. Entre enero y noviembre del año pasado, los envíos del sector agroexportador no tradicional sumaron US$ 5,566 millones, es decir, se incrementaron en un 6.1%, según ComexPerú. Entre los mercados destino, lideró Estados Unidos (con el 34% del total enviado), seguido de Países Bajos (17%) y España (7%) (ver gráfico). Si bien son los lugares más recurrentes, no fueron los únicos. El año pasado, las agroexportaciones peruanas llegaron a 145 mercados (a noviembre), según información de ADEX.

Por ejemplo, el año pasado se enviaron productos agrícolas peruanos a Reunión (Francia), después que en el 2018 no se vendiera nada a ese destino. Entre enero y noviembre pasado, se vendieron a este destino US$ 302,572 de pallares, US$ 69,845 de uvas frescas y US$ 12,756 de complementos alimenticios que contienen exclusivamente mezclas o extractos de plantas, entre otros.

También se exportaron productos agrícolas a Gabón, Congo, Camerún, GuineaBissau, Belarus, Sudán, Uganda, Nepal y Macedonia del Norte (en el 2018 no se vendió nada a estos destinos mencionados). De hecho, las ventas al exterior de productos agrícolas nacionales llegan a los cinco continentes.

Los productos

Al cierre del 2019, con excepción del arándano, el crecimiento de los envíos al exterior de los principales productos de exportación agrícola no fue el esperado. Es decir, luego de cuatro años de crecimiento a tasas de dos dígitos, se marcó una pausa. Aun así, la canasta exportadora peruana de frutas y hortalizas del 2019 estuvo encabezada por cuatro productos: uva, palta, arándano y espárrago, que, en conjunto, representaron el 69% del valor de toda la agroexportación local, informó Fresh Fruit Perú.

“En el 2019, salvo el arándano, ninguno de los demás productos logró las metas esperadas de crecimiento en volumen, que se encontraban entre 10% y 15%. Con ello, la agroexportación peruana habría crecido poco más de 6% hasta llegar a los US$ 3,869 millones”, comentó Luis Corvera, director general de la agencia Fresh Fruit Perú. Sobre los arándanos, al cierre del año, las exportaciones sumaron 143,483 toneladas, 55% más que el año anterior. Sus tasas de crecimiento superiores al 50% anual en volumen en los últimos tres años han permitido que el Perú se convirtiera en el segundo exportador mundial (aunque se ha ocasionado que, ante el crecimiento de otros países, el precio se ajuste a la baja cada año). En el 2019 se negoció por encima de US$ 7 por kilogramo.

Una mirada desde fuera

En un reciente informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) (ver página 10), se reconoce el boom de la agroexportación peruana de las últimas dos décadas, señalando que este resultado ha contribuido con la reducción de la pobreza y que ha sido alcanzado -en parte- por ventajas comparativas y buenas políticas.

Sin embargo, para una mayor expansión de los envíos agrícolas no tradicionales, se requieren todavía más acciones. Si bien ya se logró aprobar la extensión de la Ley de Promoción Agraria (hasta el 2031), según el FMI, Senasa debe continuar con la apertura de nuevos mercados para reducir la estacionalidad de la demanda. Además, se necesitan nuevas inversiones en riego, carreteras y puertos para extender las tierras de cultivo y reducir los costos de transporte y logística.

Asimismo, anota el reporte, debido a la elevada integración vertical del sector, las grandes empresas dominan y el acceso a los mercados de exportación sigue siendo extremadamente difícil para los pequeños productores. El FMI también señaló que existe un difícil acceso a financiamiento asequible a largo plazo y títulos de propiedad adecuados que pueden evitar nuevas áreas en expansión, como la silvicultura y la acuicultura, donde las ventajas comparativas también son altas.